viernes, 20 de mayo de 2011

I hate you

¿Te acuerdas de los amigos que tenías en la guardería? Yo no... de algunos de preescolar, de todos los de primaria y de todos los de secundaria menos de una persona...
Cuando eras más pequeña todo era más bonito, genial y divertido... tienes a tus amigos, juegas, ríes y no te preocupas de nada porque tienes a tus papás cuidándote y protegiéndote.
Llega la primaria y empiezas a tener preocupaciones, ya no tienes tanto tiempo para las cosas de antes, aunque sigues teniendo a tus amigos y al llegar a 5º o 6º curso empiezas a salir por las tardes con tus compañeros.


Natalia era una chica rubia, alta, la más alta de la clase, delgada y simpática. Merendabais juntas, ibais a los mismos sitios, dormíais en vuestras casas y hacéis todo juntas. De pequeñas soñabais con que de mayor saldríais juntas en el mismo grupo de amigos, y que seguiríais haciendo todo juntas, pero cuando llega ese momento vuestros mundos dan un vuelco.

En 1º E.S.O llegan a la clase dos chicas nuevas; una era morena, de cuerpo atlético, simpática y alegre, se llamaba Julieta y era una dulce argentina y la otra era rubia, alta, de cuerpo flacucho y con cara de tener muchos amigos. Cada vez que llega alguien nuevo al colegio se le intenta integrar socialmente y Julieta lo hizo de maravilla en cambio, Marta, tenía a los chicos a sus pies, se metía con quien le daba la gana cuando quería y discriminaba a muchas personas. A pesar de ello quisiste conocerla y viste que vuestros intereses y vidas eran tan diferentes que no la soportarías y que no podríais ser amigas, te alejaste de ella y de tus compañeros de clase, que se juntaban con ella.
Natalia se alejó de ti, dejó de llamarte, de quedar contigo, incluso, de saludarte en el colegio.
-¿Natalia puedes quedar este fin de semana?
-No, es que he quedado con Marta.
-Natalia que bien que estés en la feria ¿qué vienes con nosotros?
-No, había quedado con Marta.
Y así infinidad de situaciones.


Te odio, te odio y te odio Marta sino hubieras llegado ese día al colegio a lo mejor Natalia y yo seguiríamos siendo amigas. Te odio.


sábado, 14 de mayo de 2011

Te quiero

Quedaste con él para pasar la tarde juntos, en aquel lugar apartado de movidas y malos rollos,  aquel lugar tan especial para ti, cerca del río donde gente como punkis, rockeros, heavys etc van de botellona.
Le recogiste y con una mirada le dijiste lo especial que era para ti, le diste la mano y empezasteis una tarde diferente, pero sólo siendo amigos.
Tras una pequeña caminata llegasteis a aquel lugar, miraste a tu alrededor y te llegó el olor de hierba fresca y los rayos de sol iluminaron tu sonrisa de felicidad por estar allí compartiendo aquel lugar con él, que tan sólo era un amigo. Desplegaste la toalla y os tumbasteis, sacó su guitarra y tocando la guitarra os olvidasteis del mundo y de los que había a vuestro alrededor, pasasteis las horas cantando, jugando a las cartas y contándoos lo que opinabais de la vida y vuestras metas.
Llegó la noche y decidisteis seguir juntos.Fuisteis a aquel otro sitio lleno de gente diferente a la sociedad hipócrita y superficial de hoy en día, os tomáis unas copas y cuando llegaron las cinco de la mañana al despediros te susurró:
-Quiero que seas mi amiga, mi amiga con la que sueño, mi amiga a la que le canto, mi amiga con la que una mirada lo sabe todo, mi amiga a la que quiero. No quiero que te conviertas en algo más ¡por favor!
Le agarraste de la mano sin más y con un beso en la mejilla se quedó aquel día en un bonito recuerdo para la memoria de los dos.


La amistad entre personas de distintos sexos existe y lo sabes.