domingo, 11 de diciembre de 2011

Viviendo el maltrato de cerca

Dos chicas a las que conocí hace tiempo sufrieron maltrato y conozco a otra que también fue maltratada. Ellas fueron maltratadas tanto físicamente como psicológicamente.
Cuando me lo dijeron no podía creerlo, pero sus historias fueron estas:
« Mi padre a mi y a mi hermana nos ha maltratado físicamente, pegándonos agresivamente tirándonos a nuestras camas como si fuésemos basura, miradas de desprecio, insultos... Mi madre estaba siendo maltratada psicológicamente por esta situación, sentía impotencia porque no podía pararle los pies a ese cabrón, no tenía fuerzas, no podíamos contra élGracias a tí, a tu madre, te doy gracias por lo que has hecho, denunciarle es duro pero había que hacerlo, gracias por el apoyo de tu madre en juicio, gracias a tí por escucharnos y ayudarnos a intentar borrar estos momentos, tengo la sensación de que todo va a cambiar, que seremos felices y que esto no se volverá a repetir más »
« Sé que no soy la amiga perfecta, que sólo nos conocimos hace dos meses, pero tengo algo importante que debo contarte mi padre me maltrataba psicológicamente y a mi madre, a mi hermana mayor no le ha hecho nada y espero que no lo haga, sinceramente no sé por qué te cuento esto, pero confío en ti »

Actualmente los padres de estas dos chicas están separados, la madre lleva adelante ella sola la casa donde viven y a ellas dos. Son felices llevan su vida normal, son mis amigas y estaré ahí para lo que quieran pero nunca más volverán a ser maltratadas por nadie mientras yo o alguien con suficiente valentía se lo impida.
La otra chica es una buenísima escritora, sus padres siguen casados, se lleva bien con su padre y en su corazón tiene un pequeño rencor, el pasado a veces es imborrable por mucho que queramos. Le veo sonreír y aún no puedo creer que hubiera podido pasarle eso antes de conocerle.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Creía tantas cosas

Quiero borrar aquel momento de mi mente, aquel sitio, esa espera antes de entrar, las lágrimas en mi cara mientras me mirabas desconcertado. Tampoco quiero dar a entender que fue algo horrible, aquel sitio estaba bien, pero quisiera no haber ido nunca.
Desperté de mi siesta y merendé por el camino, en el coche, sin tema de conversación, observando el paisaje desde el asiento del copiloto y mirando las manos de mi madre como agarraban el volante como si fuese la primera vez que cogía un coche...
Vi un edificio antiguo, todavía no eran las cuatro, yo quería entrar para ver como era uno de esos sitios, nunca había visto uno.
¿Habría gente loca? (Confundí términos de psiquiátrico con psicólogo) ¿Habría personas que te miran mal y piensas que no estás bien psicológicamente? ¿Pensarán que soy muy chica para estar aquí?
Miré con miedo a mi alrededor y vi que se acercaba, que venía con los mismos zapatos de siempre, su riñonera negra y la ropa del trabajo. Tuve que saludarle pero no entré agarrada de su mano, tampoco de la de mi madre, no sé por qué pero quise entrar sola.
Era un sala normal, gente corriente haciendo su trabajo y personas esperando a entrar... De repente uno de los chicos que estaba ordenando papeles se levantó y dijo " Rocío [inserte aqui apellido] su turno"
Pasé dos horas allí, media hora hablando un desconocido solo y apuntando cosas en un cuaderno,la otra media hora con mi madre y me sentí más relajada, pero aquel señor no dejaba de hacerme preguntas a mí, preguntas sin contestar y la otra hora y última con « mi padre » y mi madre.
Aquel hombre tan irritante que apuntaba cosas en su cuaderno preguntó algo quisiera que no hubiera preguntado nunca delante de mi padre, exactamente no me acuerdo de sus palabras pero fue algo así como:
- ¿Por qué no quieres irte con él? Es tu padre.
Rápidamente las lágrimas cayeron y vino otra pregunta « ¿Por qué lloras? Es solo una pregunta »
Creía que no iba a llorar. Creía que iba a ser un reunión rápida.Creía tantas cosas....