Dos chicas a las que conocí hace tiempo sufrieron maltrato y conozco a otra que también fue maltratada. Ellas fueron maltratadas tanto físicamente como psicológicamente.
Cuando me lo dijeron no podía creerlo, pero sus historias fueron estas:
« Mi padre a mi y a mi hermana nos ha maltratado físicamente, pegándonos agresivamente tirándonos a nuestras camas como si fuésemos basura, miradas de desprecio, insultos... Mi madre estaba siendo maltratada psicológicamente por esta situación, sentía impotencia porque no podía pararle los pies a ese cabrón, no tenía fuerzas, no podíamos contra él. Gracias a tí, a tu madre, te doy gracias por lo que has hecho, denunciarle es duro pero había que hacerlo, gracias por el apoyo de tu madre en juicio, gracias a tí por escucharnos y ayudarnos a intentar borrar estos momentos, tengo la sensación de que todo va a cambiar, que seremos felices y que esto no se volverá a repetir más »
« Sé que no soy la amiga perfecta, que sólo nos conocimos hace dos meses, pero tengo algo importante que debo contarte mi padre me maltrataba psicológicamente y a mi madre, a mi hermana mayor no le ha hecho nada y espero que no lo haga, sinceramente no sé por qué te cuento esto, pero confío en ti »
Actualmente los padres de estas dos chicas están separados, la madre lleva adelante ella sola la casa donde viven y a ellas dos. Son felices llevan su vida normal, son mis amigas y estaré ahí para lo que quieran pero nunca más volverán a ser maltratadas por nadie mientras yo o alguien con suficiente valentía se lo impida.
La otra chica es una buenísima escritora, sus padres siguen casados, se lleva bien con su padre y en su corazón tiene un pequeño rencor, el pasado a veces es imborrable por mucho que queramos. Le veo sonreír y aún no puedo creer que hubiera podido pasarle eso antes de conocerle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario